Coctelería Molecular

Coctelería Molecular

En esta ocasión nos adentramos a las distintas variedades, sabores y tonalidades, en cuanto a cocteles se refiere. La mixiología molecular tiene que ver con llegar a la esencia (es decir, a un nivel molecular) de las bebidas e ingredientes que los integran (materias e insumos); con el objeto de agregar distintos sabores y consistencias (un proceso deconstructivo, como armazón que separas, para agregar o quitar elementos) para la experimentación de sensaciones placenteras.

Las y los bartenders (barman y barwoman) de gran experiencia deben conocer el arte del coctel clásico, y si aparte poseen amplios conocimientos gastronómicos y gourmet de vanguardia serán una autoridad conocida como mixiólogos; los cuales también la hacen de malabaristas y casi unos magos, al momento de flamear las copas y obtener de la chistera un brebage exótico. Estas experimentaciones se han puesto en práctica desde los años 80, pasaron por la cocina mediterránea, allá en Francia y España, para luego introducir esas técnicas a los drinks noventeros y del nuevo milenio, dando como resultado nuevas sensaciones, para que, el tacto perciba temperaturas que van del fuego al hielo en un solo trago; para que nuestra vista enloquezca con esos matices espectrales y espectaculares; para que el gorgoreo espumoso captado por nuestro oído se una a la sensación que ocurre en lo general, con nuestro sentido del gusto.

En la mixiología molecular, se agregan geles, gomas, gaseosas, frutos, grenetinas, espumas, nitrógeno líquido, el cual congela al instante, es por ello que debe manipularse con mucho cuidado. Con este tipo de materias lidia el mezclador; el cual debe poseer conocimientos físicos, químicos y una gran habilidad para manipular los elementos de una forma correcta y rápida. Las mezcolanzas de estos elíxires pueden llevar alcohol, o prescindir de él. No hay de que, sí no lleva alcohol no sabe bien. Hay bastantes cocteles sin alcohol que son una delicia.

La presentación final es por demás llamativa y encantadora, como ya lo hemos mencionado: colores fluorescentes, hielo seco despidiendo vapores, como una niebla misteriosa que agrega un elemento para ser probada. Los recipientes en los que ahora son vertidos, ya no son tanto las copas clásicas de coctel, -aunque siguen preponderando-, sino que ahora se implementan matraces o algunas copas parecidas a tubos de ensayo que agregan un aliciente más, sensorialmente hablando, para nuevas experimentaciones. Ya no solo es la cocina-bar, o bares de autor, como les llaman; sino también un ‘LaBarratorio’.

Tu fiesta de XV, puede contar con este servicio por un par de horas para tus invitados, lo cual será una experiencia inolvidable para ellos y para ti.

 

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